Los Agentes de Viajes Autoconvocados, por medio de un comunicado de prensa, desmintieron los números de ocupación hotelera del último fin de semana largo, informados por los organismos estatales.

Simplemente con analizar algunos puntos que hacen al movimiento turístico, como ser apertura de hoteles y viajes interdepartamentales, los números reflejados por el gobierno disminuyen considerablemente, así lo afirman desde la entidad.

En el comunicado también hacen mención al gasto efectuado por los paseantes, que fue sensiblemente menor a los informes oficiales.

A continuación, reproducimos el comunicado difundido:

La realidad del Turismo, el fin de semana extendido y el movimiento turístico

«Mucho se viene hablando de las flexibilizaciones a la actividad turística en los últimos días, se difunden cifras alentadoras, se promueve el movimiento de turistas dentro del país y se describe un panorama alentador… pero la realidad es otra.

Desde Agentes de Viajes Autoconvocados de Argentina queremos reflejar la realidad de la actividad y lo que prevemos para el futuro inmediato y mediato, el cual está lejos de ser alentador.

En Córdoba y en otros puntos del país, se difundieron cifras de ocupación hotelera altísimas (del 80 al 95%) lo cual es absolutamente falso, ya que muchos hoteles ni siquiera abrieron sus puertas y los que así lo hicieron, tuvieron niveles de ocupación bajísimos.

Sí trabajaron mucho los complejos de cabañas, los alojamientos no tradicionales (casas de alquiler temporario) y alojamientos irregulares o directamente ilegales (propiedades que alquilan habitaciones sin control alguno) en detrimento de quienes cumplen las normas vigentes, protocolos y restricciones.

El transporte terrestre sigue cerrado y sin fecha cierta de reapertura de actividades. Los vuelos siguen con restricciones a “esenciales” y pasajeros con justificativos por salud, etc. y siempre manteniendo bajísimas frecuencias, muchas de las cuales se suspenden o cancelan sin previo aviso, sin mencionar que la línea aérea de bandera comercializó vuelos que no estaban autorizados o que directamente resultaron ficticios, perjudicando a muchísimas personas que adquirieron esos pasajes en la página web oficial.

El movimiento turístico registrado es de absoluta proximidad, sin involucrar de ninguna manera a las Agencias de Viajes que continuamos cerradas y virtualmente paralizadas.

En diversos puntos del país, las colonias de vacaciones anunciaron que no van a abrir sus puertas, como así también diversos hoteles, dada la escasa demanda de reservas que hagan prever una estacionalidad que sea económicamente rentable.

Se mencionan cifras de venta del Programa PreViaje que pueden parecer alentadoras, pero que en la realidad apenas si alcanzan al 20% del monto total previsto en ventas, cuando apenas faltan 20 días para su finalización y habiendo contemplado una facturación retroactiva al 21 de septiembre, lo que a todas luces indica el fracaso del mismo y contundentemente demuestra que la falta de precisiones, de certezas y de previsibilidad, hacen inviable un plan de estas características, en un contexto inflacionario y de inestabilidad económica, tarifaria y laboral como el que padece la Argentina.

Que el gobierno difunda cifras alentadoras y que pretendan ilusionarnos con una reactivación que, ni llega ni llegará por varios meses más, sólo profundiza la crisis económica, laboral y operativa de las Agencias de Viajes y de muchos sectores directa e indirectamente involucrados al Turismo en su conjunto.

El anuncio del cese del aporte ATP, las dificultades burocráticas para acceder al FACT, las complicaciones para acceder al crédito del Banco Nación, la demora en la potencial implementación de un nuevo APTUR y el agravamiento de la situación general del sector, sólo hacen prever un cierre dramático y casi masivo de muchísimas empresas del amplio arco de empresas ligadas al Turismo.

Las entidades e instituciones reciben la presión de las autoridades gubernamentales para mantener las negociaciones activas, pero la realidad es absolutamente contundente y devastadora para el sector que genera millones de puestos de trabajo en forma directa e indirecta y que aporta el 10% del PBI nacional, superando a muchos otros sectores de la economía.

El sector del Turismo, jamás recibió ni subsidios ni ayudas, todo lo contrario. Padecimos la implementación de impuestos distorsivos, anticipos de ganancias y diversas medidas que perjudicaron el normal desarrollo de la actividad.

Hoy, tristemente, muchísimos colegas debieron abandonar su profesión y dedicarse a otra actividad o a depender de la ayuda de familiares y amigos.

Lamentablemente, si no recibimos una ayuda REAL y EFECTIVA de parte del gobierno y en forme INMEDIATA, muchos más quedaremos en el camino tras muchísimos años de capacitación, perfeccionamiento, estudio y preparación profesional. Ojalá el Gobierno entienda la acuciante realidad del sector».

Sobre la crítica situación del sector, Marcelo Molas, agente de viajes de La Falda, habló con “90 minutos” en Radio Única Punilla.

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