Coco junto a Franco. Foto: gentileza La Voz del Interior.

La historia que sacudió a la opinión pública argentina, al conocerse la decisión de SENASA que impedía el ingreso al país de un cachorrito porque tenía la vacuna antirrábica vencida por ocho días, tuvo el final que todos esperábamos.

 

Luego de cumplir con la cuarentena en un canil del mismo aeropuerto de Ezeiza, Franco Gavidia, el propietario del cachorrito, pudo llevarlo a su casa en la capital cordobesa, donde se reencontró con su familia.

Escucha el relato Franco en “90 Minutos” de radio Única Punilla:

 

 

 

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