Gobernador Juan Schiaretti enfrentado a Carlos Caserio, quien compertirá en las elecciones por el Frente de Todos. Foto: Gentileza

La división de aguas que se plantea en la provincia de Córdoba entre las filas que conduce Juan Schiaretti y el Frente de Todos representado por Carlos Caserio hace pensar en el enfrentamiento que deberán asumir los referentes de cada circuito, especialmente en el Valle de Punilla, territorio que se pensaba con una única conducción en manos del actual senador.

Desde el espacio que representa Carlos Caserio, según expresa el diario La Voz, “el cordobesismo da claras señales de agotamiento” y esperan en las próximas elecciones de medio término retener la banca de senador nacional.

Esta puja le da un sabor especial a las elecciones, donde Schiaretti no tendrá su mayor preocupación en Juntos por el Cambio, sino en el espacio kirchnerista representado por Caserio.

De hecho, el fuego cruzado ya se comenzó a vivir en el “territorio del senador”. Intendentes que asumieron sus gestiones con el sello de Hacemos por Córdoba rompieron lanzas con el gobernador para respaldar abiertamente a Caserio.

Trabajaremos en fidelizar el voto kirchnerista, que con una buena campaña puede llegar a 15 o 16 puntos y saldremos a seducir al peronista que entiende que no se puede ser funcional a un gobierno gorila, solo necesitamos 6 o 7 puntos más”, relata La Voz del Interior, en palabras atribuidas a fuentes kirchnerista.

También entienden que la banca de Caserio es clave para Cristina Fernández porque hay riesgo de que la mayoría en el Senado quede comprometida tras las elecciones de este año: de las 24 bancas en juego, sólo ocho son opositoras. De las 16 oficialistas, ocho están en potencial peligro: la de Caserio, las tres de Chubut, dos de Corrientes y las dos de Santa Fe.

En Punilla, los intendentes definen sus posturas

Los intendentes que en 2015 y 2019 festejaron abrazados, hoy se encuentran enfrentados por las definiciones que tuvieron que hacer públicas al momento de respaldar a sus dirigentes.

Por un lado, entró en la jugada como organizador regional el intendente de Huerta Grande Matías Montoto, trabajando en los circuitos con los referentes que decidieron mantenerse junto al gobernador.

Audio: Matías Montoto AQUÍ

Montoto se está moviendo entre los peronistas afines al “cordobesismo”, con todo el respaldo del gobernador y de Carlos Massei. Este espacio ya cerró filas con dirigentes incluyendo algunos que en las últimas horas rompieron con el caserismo.

Hasta el momento, el legislador departamental Miguel Maldonado y el intendente Pablo Alicio se mostraron identificados con el proyecto de Carlos Caserio. Ambos coincidieron en que “para exigir lealtad y hablar de compañeros, primero hay que saber cantar la marcha peronista” en declaraciones en radio Única Punilla.

También fueron muy críticos con la conducción partidaria de Schiaretti. Para Alicio “hoy el discurso de defender a Córdoba no debe existir más, porque el gobierno nacional está cumpliendo con cada uno de los compromisos que tiene con esta provincia”.

Miguel Maldonado, por su parte expresó que hay dirigentes que ven a la provincia como una isla”, y desde ese momento se viene planteando el cordobesismo, “en definitiva no nos conduce absolutamente a nada, y en realidad no hay una Córdoba sin un país y un país sin Córdoba”.

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

4 − tres =