Que estas buscando?

Encontrá lo que buscás!

Elementos filtrados por fecha: Sábado, 07 Septiembre 2013

El estudio abarcó a 5 mil personas. Los que subieron un litro el consumo diario de agua adelgazaron hasta 2 kilos más.

Los médicos lo repiten como a un mantra: si se quiere bajar de peso, la dieta no es nada sin el ejercicio físico y el agua. Pero lo cierto es que no existían evidencias científicas que confirmaran que tomar agua cuando se está haciendo una dieta ayudara a bajar de peso. Ahora, una investigación de la clínica universitaria Charité de Berlín comprobó que tomar agua acelera el proceso de adelgazamiento cuando se está haciendo una dieta.

Estudiaron casi 5.000 casos. Tomaron a un grupo que estaba haciendo dieta para perder peso y les aumentaron su consumo medio de agua. Los que aumentaron en 1 litro diario su consumo de agua adelgazaron entre 1 y 2 kilos más que el grupo de control, que no cambió la cantidad bebida. Sin embargo, entre quienes no estaban haciendo dieta el consumo de agua no tuvo efectos.

“Beber dos vasos de agua antes de la comida se asocia a la pérdida de peso en adultos y en chicos. Por un lado, genera saciedad por distensión mecánica del estómago. Por otro, genera un aumento del gasto calórico por mecanismo osmótico, es decir, porque estimula las vías que aumentan el consumo energético”, explica Mónica Katz, médica especialista en Nutrición y docente de la Universidad Favaloro. “También –agrega– está asociado a la recompensa y el placer, pues aumenta la dopamina. Y se debe consumir fría porque el cuerpo debe gastar calor para calentarla. El gas de la soda, además, enlentece el vaciado gástrico y da saciedad”.

Silvio Shraier, ex presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición, cita dos investigaciones: un elmana, en 3.000 niños con tendencia al exceso de peso, publicada en “Pediatrics” “mostró que los niños que tomaban agua durante el horario escolar, llegaban a pesar 31% menos que los que no la tomaban”. Y otro en adultos publicado en Obesity, que mostró que los que tomaban más de 1 litro diario pesaban un 20% menos que los que tomaban menos. “Entre otras explicaciones, está el hecho que, los líquidos azucarados, reemplazables por el agua, aportan excesiva cantidad de calorías, que no tienen la capacidad de dar saciedad. Eso significa que se pueden beber casi sin límites y evitar la obesidad”.

Recomiendan consumir 8 vasos de agua por día y poner siempre en la mesa una jarra con agua. Así hasta incorporarla.

Clarin

Publicado en Mujer & Salud