Miércoles, 30 Octubre 2013 16:01

Bendita siesta: tips para una pausa renovadora

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Veinte minutos de descanso después del mediodía alcanzan para cargar energías, despejar la mente, mejorar el humor y evitar enfermedades.

Arraigada en los pueblos y en décadas pasadas, la siesta tuvo, durante mucho tiempo, mala fama en las grandes ciudades. Denostado, calificado como actividad para vagos, niños y ancianos, el sueño diurno se eliminó del calendario ajetreado y pasó al olvido. Sin embargo, ahora que la exigencia por ser productivos y la obsesión por la tecnología le quitan horas al buen dormir, las empresas y los profesionales de la salud se dieron cuenta de que una buena siesta es un bien tan merecido como necesario.

La siesta sirve para recargar energías, mejorar el humor y despejar la mente. "Así como sabemos que es necesario evitar las frituras para no tener colesterol, debemos tener claro que dormir es fundamental para mantener hábitos saludables. Descansar no es perder el tiempo, es hacerle un favor al organismo y al cerebro que precisan de esa pausa para funcionar mejor", dice la neuróloga Mirta Averbuch, directora del Centro Somnos. Varios estudios la avalan. Entre ellos, uno realizado por la Escuela de Salud Pública de Harvard y la Escuela Médica de la Universidad de Atenas que durante seis años observó la rutina de descanso de unas 26.000 personas. Llegaron a la conclusión de que dormir la siesta era beneficioso para el músculo cardíaco porque entre quienes la practicaban había menos enfermedades coronarias.

¿Una prueba más? La NASA confirmó que las siestas permiten recuperar la capacidad de estar alerta, mejoran el rendimiento, reducen la posibilidad de cometer errores y sufrir accidentes. De hecho, los pilotos y los astronautas que durmieron veintiséis minutos de siesta mejoraron su rendimiento y su nivel de alerta.

Es que descansar después del mediodía no es un capricho de holgazanes, es una demanda fisiológica. El único animal que se mantiene veinte horas despierto es el ser humano, que armó su esquema de vida a contrarreloj de su propia naturaleza.

"Al mediodía, después de comer y de estar muchas horas despierto, el cuerpo necesita un descanso reparador que envíe al ‘disco rígido’ de nuestro cerebro todo lo hecho hasta ese momento. De esa manera se eliminan la fatiga física y mental", dice Averbuch.

Para que la siesta haga efecto, debe tener una duración de entre quince minutos y media hora. No más, porque a partir de los noventa minutos se ingresa en la etapa profunda del sueño y despertar en esos momentos da sensación de somnolencia y malestar.

Volver a las fuentes

Cuando la electricidad no existía, la humanidad se regía por la luz solar. La gente se despertaba de madrugada, trabajaba y después del almuerzo se tomaba una pequeña pausa. Los antiguos romanos la llamaban "sexta", porque ya hacía seis horas que se estaba en pie. Ese momento el horario de la siesta oscilaba entre las 12 y las 14. De ahí viene la palabra "siesta". Fue quizás la electricidad primero y, sin dudas, la revolución industrial después, la que borró de un plumazo a la siesta de las grandes ciudades, que mucho incomodaba a los horarios fabriles. La idea era producir y producir, y el descanso se volvía una pérdida de tiempo. Vaya paradoja, siglos después, las vueltas del destino hicieron que los empleadores notaran que ese intervalo mejoraba el rendimiento. Por eso, la siesta retorna con gloria a los ámbitos de trabajo.

Almohada en mano

Según una encuesta de la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos, el 34 por ciento de los trabajadores de ese país tiene la posibilidad de tomarse un recreo para descansar y el 16 por ciento cuenta con espacios especiales para dormir dentro del lugar de trabajo. Las empresas japonesas también tienen salas de reposo y en Francia, el Ministerio de Salud alienta la costumbre de la siesta ya que más de la mitad de los franceses se quejan de los trastornos de sueño y de su bajo rendimientos. En España, uno de los países donde este ritual está más arraigado, hay clubes que ofrecen almuerzo y siesta. En Alemania, abogan por reivindicar la siesta como derecho laboral y empresas como Basf y Lufthansa se hicieron eco del reclamo.

En la Argentina, la siesta existe desde siempre, sobre todo en las provincias del norte, pero en ciudades como Buenos Aires, hasta hace poco era impensable. Sin embargo, en 2010 se creó Selfishness, el primer siestario de América Latina que brinda asesoramiento a empresas acerca de hábitos de sueño saludables que beneficien a los empleados. Uno de los programas que ofrece se llama Power nap y consiste en una siesta corta que permite reinsertarse rápidamente a las actividades con mayor energía, concentración, buen humor y una cara fresca y descansada. La experiencia se lleva a cabo en entornos que favorecen la conexión del hemisferio derecho del cerebro (el de las sensaciones y la creatividad) con los cinco sentidos. Así se logra un relax muy efectivo", explica Viviana Vega, creadora de Selfishness. Para aquellos a los que despejar la mente les cuesta muchísimo, el programa cuenta con profesionales que enseñan técnicas de descanso.

Si bien algunas empresas se animaron a sumar estos servicios, como una compañía de seguros y una serie de emisoras radiales, otras piden asesoramiento para colocar Nap Rooms (habitaciones para siesta) en sus establecimientos. Aunque todavía queda mucho trabajo por hacer hasta eliminar la idea de que el descanso es improductivo. "Estamos desarrollando programas y eventos de difusión y una Estación Interactiva de Sueño Saludable para que las personas puedan evaluar la duración y la calidad del sueño y además se informen sobre esta problemática de los grandes centros urbanos. Está demostrado que la falta de sueño es una de las causas de la epidemia mundial de obesidad y que incrementa cuatro veces la probabilidad de sufrir accidentes de tránsito".

Por más que el mundo avance aceleradamente, el cuerpo sigue funcionando con el mismo ritmo de nuestros antepasados cavernícolas. Para rendir más y estar en plenitud es necesario escucharlo.

Fuente: Revista SUSANA

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