Elementos filtrados por fecha: Lunes, 03 Febrero 2020

La noche del lunes 3 de febrero cerró el Festival de Cosquín con artistas cordobeses.

 

 

Ante una plaza que paulatinamente fue creciendo en cantidad de espectadores, seguidores de la música cuartetera.
 

La tibia respuesta del público durante las primeras canciones que sonaron desde el escenario Atahuapa Yupanqui, interpretadas por conocidos referentes del folklore, con el correr de los minutos se fue transformando en una marea de personas que acompañó el desarrollo de la noche cordobesa.
 

Los del Suquía, cuyo origen se remonta a 1959, como Las Voces del Uritorco, tuvo la responsabilidad de romper el hielo con un público que en su gran mayoría se identifica con el cuarteto.
 

En esta oportunidad, los herederos del grupo nacido en el barrio de San Vicente, de la ciudad de Córdoba, presentaron temas de su nuevo trabajo discográfico llamado “Podemos desearlo”.
 

Otro de los temas que recibió la aprobación con el aplauso sostenido fue la zamba Canción para una mentira, de Hernán Figueroa Reyes. Los Sacha, grupo creado por Ramón “Cacho” Iriarte y Hugo “el gallo” Cuello, interpretaron zambas y chacareras, cerrando su presentación a las 22.40.
 

Luego fue el momento de “Los Sacha”, formación creada en 1985 e integrada por músicos y cantantes cordobeses. En su presentación “Comechingona”, junto a cuatro mujeres, dueñas de excelentes voces, interpretaron Cerro Colorado y Luna cautiva, en homenaje a don Atahualpa Yupanqui.

 

Cerrando el segmento dedicado al folklore, ingresó al escenario el armonicista y cantante Fabricio Rodríguez, oriundo de Villa María. Interpretó Lágrimas de amor de Los Carabajal, entre otras canciones, para luego, con su armónica darle vida a La chicharra cantora y una cuidada selección de chamamés.
 

Alrededor de las 23.30, se abrió el espacio cuartetero, con la presencia de Banda XXI. El grupo nacido en Río Cuarto en 1998 lleva en su carrera, ganados seis premios Gardel. La seguidilla de temas, despertaron el delirio de una plaza que ya cubría todos los espacios.
 

Dale Q’ Va, estuvo a cargo de la continuidad musical. La banda es una de las formaciones más jóvenes del cuarteto cordobés. Es el resultado de unión de dos cantantes de prestigio, Neno Aguirre, ex Trulalá y Banda Express y David Ortiz ex Trulalá y Sabroso. En la ultima noche de Cosquín, la banda presentó su último trabajo “Aquí y ahora”.
 

Los presentes se sorprendieron cuando los conductores, Nathalie Allende y Pablo Bauhoffer anunciaron la presencia en el escenario de “Carli Jiménez.
 

El hijo del mayor representante de la música cuartetera se mantuvo en el escenario por el termino de 25 minutos.
 

 

La Mona Jiménez recibió un reconocimiento por sus 53 años de trayectoria de mano de legisladores provinciales.

Luego de la presentación de Carlos “la mona” Jiménez, comenzó la banda con una prolongada introducción instrumental, hasta que, desde el subsuelo del escenario, en el elevador circular, comenzó a surgir la figura del cantante. En esta oportunidad vistiendo un saco multicolor, pantalón oscuro, una remera negra y colgantes.
 

Así comenzó a sonar la voz del cordobés, cantando su clásico “El león” para continuar con “Ramito de violetas”, tema escrito por la cantautora española Cecilia, allá por 1974.
Luego algunas canciones, se interrumpió el show por unos minutos para entregarle a La mona Jiménez un reconocimiento otorgado por la Legislatura Provincial por los 53 años de trayectoria en la música popular cordobesa.
 

El intendente Gabriel Musso hizo entrega del clásico “Poncho coscoino”, por su presentación en el festival. “Esto es para aquellos que dicen que el cuarteto no es folcklore”, dijo el intendente, en clara alusión a las personas que cuestionan la presencia del cuarteto en el escenario mayor de la música popular argentina.
 

La Mona, en el marco de alegría por los reconocimientos recibidos, luego de las palabras del intendente se animó a improvisar un par de estrofas de “Zamba de Alberdi”.
 

En el final del show, La Mona Jiménez invitó a los fotógrafos a subir al escenario para documentar la reacción de la gente desde ese lugar, “puede ser que el año que viene no este vivo, así que saquen fotos y vean la cara de la gente”, dijo el cantante mientras en las pantallas se podía observó un video editado con imágenes de la película El planeta de los simios y de “El Toto”.
 

Alrededor de las 3.20, cuando promediaba el show, Claudio Juárez, maestro de ceremonias, salió a escena para pedir que se tranquilicen, que la noche era una fiesta del cuarteto. El pedido obedeció a que algunos individuos, especialmente en los alrededores de la plaza estaban involucrados en peleas.
 

Cabe mencionar que la policía de la provincia de Córdoba, estableció un perímetro vallado a metros de la Próspero Molina, a los efectos de tener un mayor control de la gente que se acercó a disfrutar de la última noche del Festival Mayor de Folklore en su 60 edición.
 

La última noche coscoína se transformó en una de las más importantes en cantidad de espectadores. Entradas agotadas, a un precio de $600 la entrada general.

Especial para La Nueva Mañana

La noche del domingo estuvo marcada por los homenajes a los maestros de ceremonias y conductores de las novenas coscoinas.
 

Esta fue una presentación colectiva, donde flotaron los duendes de las zambas, los patronos de las chacareras y el repiquetear de los bombos pongan su sello, el folklore se festejó en Cosquín.
 

 

Jairo cumplio 50 años con la música y lo celebro en Cosquín.                                                                       Foto: Portal de Opinión.

Se encendió el escenario con la presencia de un cantautor nacido en Cruz del Eje hace 70 años, de padre ferroviario, tercer hijo de cuatro. Así Mario Rubén González, comenzó su carrera artística con el nombre de Marito González, para luego alcanzar la popularidad mundial con el nombre que es sinónimo de voz, empuje arte y canciones, Jairo.

En los ´70, por esas cosas raras de la vida después de grabar un disco simple con dos temas, Luis Aguilé lo contrató para el sello CBS y así se llevó sus sueños y su voz a España. Grabó su primer disco “Emociones”, puto de partida de una sucesión de éxitos. Grabó temas en italiano y en francés, que fueron disco de oro.
 

En el año 2016 el intendente de Cruz del Eje le entregó la llave de Cruz del Eje y recibió el honor de ser Embajador de la ciudad en el mundo.
 

Jairo, que en hebreo significa “el iluminado”, cantó Chacarera de las piedras, Carpintería José.

Con la imagen de Astor Piazzolla en la pantalla como acompañando Milonga del trovador y Canción de las simples cosas.
 

Llegó el momento de uno de sus temas más conocidos, con la calidez que lo caracteriza, “Los enamorados” arrancó una ovación del público que acompañó cada una de sus interpretaciones.

A mitad del tema “La balacera” los duendes del escenario hicieron su travesura, como tantas veces lo hicieron con el sonido en las noches de esta edición, y provocaron que Jairo con una larararara hiciera sinónimo de la letra, “es increíble cómo me olvide la letra de una canción que canto siempre” dijo en la conferencia de prensa. Siguió con “No me llames extranjero”, como rememorando un pedazo de su vida en París “esa ciudad que deja marcas” como una vez dijo.

El tema “Ferroviario”, cargado de emoción para el corazón de este hijo de padre ferroviario, lo cantó a puño cerrado y pecho abierto.
 

De manos del intendente Gabriel Muso recibió el reconocimiento a sus 50 años con la música y el público quería “otra”, y entonces cerró con “Indio Toba”. Jairo subió al escenario de la Próspero Molina en 1988 y hasta la fecha solamente estuvo ausente en cuatro ediciones.
 

Fue esta noche de reconocimientos, esta vez para los que pusieron voz a la apertura de Cosquín desde 1960. Los primeros fueron Clidis Suarez y Víctor Stasyszyn, entre 1963 y 1983.
Otro conductor de la historia del Festival de Cosquín fue Esteban Gómez quien presentó a, la voz romántica de Enrique Espinosa.
 

Luego Fabian Palacios junto a la única mujer que dio el “Aquiii Cosquinnnnn”, Mabel Lema, allá por el año 1988.
 

Rony Vargas y Marcelo Simón, difusores del folklore de Cosquín también estuvieron presentes.
La actuación del grupo de milongas criollas y payadas, Sureras, arrancaron con su típico estilo “Llenar de coplas, Payada por las payadoras, Huella de los pelajes, De la huella larga, y cerraron con Décimas de despedida.
 

Le tocó a Carlos Di Fulvio subir al escenario, empezando con un recitado cada una de sus canciones como Vientre de cabra, Guitarrero y Campo afuera.
 

 

Luis Landriscina desperto una ovación cuando ingreso al escenario Próspero Molina.                                     Foto: Portal de Opinión.

Y una sorpresa recibió el público de Cosquín con la presencia de Luis Landriscina, quien llegó por primera vez con la Delegación de Chaco hace 56. El Atahualpa Yupanqui lo recibió de pie.

Reveló su entrañable amistad con Carlos Di Fulvio y recordó que fue revelación en 1964.
 

Fue reconocido en esta novena luna por la “difusión de la cultura Argentina”.
 

Luego la actuación de Pocho Sosa con el Dúo Palma Sandoval trajo al escenario la tonadita de cuyo con temas como Noche de amigos, Cuyo es amor, Calle Angosta, Mendoza quédate niña,

No es lo mismo el otoño en Mendoza, Soy de Animaná y Los ejes de mi carreta.
La emoción y el homenaje no se bajaron de escena y así anunciaron los premios de la noche.
 

En espectáculos callejeros, resultaron “destacado” Los Videla”, por la peña oficial, fue galardonado como “destacado” Dúo Los de Minetti.
 

La entidad Sadaic/Ancrof, entregó el premio al “Artista destacado del Festival” al Cuarteto Kare.

Otro de los premios otorgado recayó en Picahueso Malambo, reconocido como “revelación del Festival.
 

Este año, tuvo la característica del reconocimiento al trabajo de los artistas que interpretan y representan el canto surero, con mujeres que subieron al escenario a improvisar, un premio Camín a la trayectoria entregado en la tercera luna a Víctor Velázquez y en esta jornada el “Consagración del Festival de Cosquín 2020” a Adrián Maggi -actuó el lunes 27 de enero- con una gran interpretación de la música bonaerense y un homenaje a los “Tripulantes del ARA San Juan”.
 

Esta noche se entregaron dos premios Camín a la trayectoria que fueron recibidos por los artistas Enrique Espinosa y Carlos Di Fulvio.
 

Julio Marhabiz (1935-2013), fue conductor del festival por 39 años, y no podía estar ausente en el reconocimiento a las personalidades que hicieron posible que este festival se mantenga vigente por 60 ediciones, en esta oportunidad sus hijos, recibieron la mención otorgada por la comisión organizadora.
 

En su cumpleaños número 60, la comisión decidió otorgar un nuevo galardón y como justo y muy merecido homenaje, se entregó el premio “Camín Cosquín Legendario” a la memoria de Juan Carlos Saravia, integrante de Los Chalchaleros, grupo histórico del festival. Recibió el premio, en nombre de su familia, Facundo Saravia.
 

Ex conductores de Cosquín, Maia Sasovsky y Marcelo Iribarne presentaron a Por Siempre Tucu. La tragedia golpeo a la formación original, cuando dos de sus miembros fallecieron en un accidente. Roberto Pérez, Carlos Sánchez y Coco Matos, pusieron de pie a la plaza, con su cancionero festivalero, cerrando la noche a pura emoción con “Luna tucuma”.
 

Los 4 de Córdoba luego de veinticinco minutos, cerraron su actuación cantando junto a Los Saravia y a Los Nocheros el tema “La nochera” en homenaje a Juan Carlos Saravia. El espíritu chalchalero presente en el Próspero Molina, eterno…por siempre…
 

La noche se vistió con su melena nochera, “ven noche amiga mía deja que el silencio me cubra en tu manto de azul…” ven noche amiga que esta luna sea “sin principio ni final”.
 

En orden el primer tenor Rubén Eizaguirre, Quique Teruel en guitarra, Mario Teruel 1er guitarra y voz y el 2do tenor Álvaro Teruel, ya no vestidos de riguroso negro como en presentaciones de otros tiempos, con el sello de Los Nocheros, aparecen en escena.
 

“Sin principio ni final”, “Soy como soy”, “Canto nochero”, “Si me dices que sí”, “A tu encuentro” Y “Déjame que me vaya”, los clásicos temas con que arrancaron un concierto que vibró hasta el minuto final.
 

Como ya una vez reemplazó en una presentación a Mario Teruel, una voz femenina, la de Magui Soria, ocupó el centro del escenario para interpretar “Sol nocturno”.
 

Los temas más clásicos, los esperados, se sucedieron rápidamente: La guitarrera, Soy de Salta,

Que pisen mis huellas, Que levante la mano, Canción del adiós, Roja boca, No saber de ti, Vuela una lágrima…
 

Con los rasguidos en el charango “Materia pendiente “se sumó a los clásicos nocheros.
Los nocheros nacieron en 1986, en Salta, por ese entonces con Jorge Rojas, Mario y Quique Teruel y Rubén Ehizaguirre. 8 años les llevó llegar a Cosquín y alcanzar la consagración.
 

Sumaron trabajos, ya premiados y habiendo grabado con Alejandro Lerner, se fueron de gira y la llamaron La Fiesta con Soledad Pastorutti y el Chaqueño Palavecino, grabaron con Los Tekis.
 

Todos crecieron y como todo crecimiento a veces trae cambios. Así fue como en marzo del año 2005 Jorge Rojas, el nochero más aclamado por el público femenino, decide alejarse del cuarteto y Álvaro Teruel se suma a la vida “nochera”, presentado oficialmente en el estadio de Ferro el 30 de abril de ese año.
 

Cerca de cumplir sus 34 años cantando y con críticas y comparaciones por la salida de Rojas y la comparación con Álvaro, se sucedieron hechos ajenos a lo artístico que obligaron a Los Nocheros a hacer canciones nuevas, suspender presentaciones y así mantener el espíritu del grupo en lo alto de esta carrera, reforzando y renovando su relación con el público nochero.
 

Cerrando esta novena luna de Cosquín, al ritmo de Humahuaqueño, a puro baile y revoleo de pañuelos y “La Yapa” como bis, no podían irse del todo así que fue la excusa para que Chacarera del rancho y Te vas siguieran haciendo bailar a los espectadores.
 

Y como todo sí tiene un principio y un final… por más nochero que sea, Cerrillana fue el cierre del telón o mejor dicho el último giro de escenario para las noches de folklore.
 

De todos los artistas que se presentaron en las nueve lunas coscoinas, Fito Páez -actuó el 28 de enero- y Los Nocheros, fueron los únicos en no brindar conferencia de prensa, privando a los periodistas de la oportunidad de conocer las sensaciones y sentimientos sobre este festival de la música popular argentina.
 

Esta edición 2020, número 60, tiene como extra una noche, la del lunes 3 de febrero, que contará en su mayoría con grupos de cuarteto. Cambia el género musical y seguramente también el público.