Miércoles, 12 Diciembre 2018 00:05

La Falda: ¿Necesitamos un #MeToo para visibilizar los abusos? Destacado

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Gran repercusión en todos los medios del país alcanzó la denuncia realizada por un movimiento de actrices que denunciaron el abuso sexual al que fue sometida una menor mientras realizaba una gira artística con un programa infantil de éxito por el exterior.

El repudio generalizado se hizo sentir en las redes y en toda la prensa cuando el nombre del denunciado Juan Darthes, en el año 2009, habría abusado de la joven actriz de apenas 16 años de edad Thelma Fardin, ambos compañeros de trabajo en el programa Patito Feo.

Hasta aquí, una lamentable historia que seguramente continuará en los estrados judiciales hasta tanto la justicia se expida sobre el caso.
Carmen Ruiz Repullo, doctora en Sociología en la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla, España) y especializada en violencia de género, explicó en una nota en CNN, que hace que las mujeres se callen durante tanto tiempo, luego de un hecho aberrante, de estas características.
En esencia, lo que las víctimas temen es la reacción de una sociedad que tiende a “culpabilizar a la víctima y desculpabilizar al culpable”, en palabras de esta experta. “Sigue existiendo un estigma de que cuando hay una agresión sexual la mujer ha hecho algo”, criticó Ruiz. “Siempre hay un cuestionamiento de la víctima cuando son temas de género”, agregó.

¿Y por casa, como andamos?

En nuestra comunidad es una realidad que hasta ahora, por distintos factores, se trata de mantener oculta. En muchos casos porque la violencia es intrafamiliar, en otros por la falta de acompañamiento y en un número no menor “por la familia, el que dirán o vos, ¿no lo provocaste?. Pero seguramente el más doloroso para las víctimas, es el “no te creo”.

Por un momento imaginemos la situación, nuestra hija, una niña de apenas siete años, visita a su tía, se queda a dormir. Comparte la habitación con su primo tan solo siete años mayor y en esa confianza, donde tendría que reinar la alegría de la visita familiar, el compartir juegos de niños, la inocencia es ultrajada cada vez que la familia se reúne.

Así pasaron los años, hasta que un día, la joven, ya con 16 años, habla con su madre y comienza a relatar la peor pesadilla vivida en sus años de infancia. Una infancia totalmente destruida. Parece el relato de una novela o una película, pero no es así, es la cruel realidad de una familia que deberá sacar fuerzas de cada rincón para superar el ultraje a la inocencia.

Pasado el shock del momento, la madre, devastada por la información recibida, decidió, dar intervención a la justicia, formulando una denuncia en la Unidad judicial de La Falda, en marzo de 2012. El peregrinar por los distintos profesionales para realizar las pericias pertinentes, tanto de la denunciante como del denunciado, a pesar del tiempo transcurrido desde el primer ataque, permitió al Fiscal de Cosquín Martín Bertone, elevar a juicio la causa contra G.P. (ahora de 29 años) por el delito de “abuso sexual agravado” en perjuicio de Paloma, que en estos días cuenta con 23 años de edad. El acusado es familiar directo, su primo.

El 24 de noviembre, en la Cámara del Crimen de Cruz del Eje, se sustancio la audiencia de debate, a puertas cerradas, con la presentación de los testigos de parte.

La audiencia para pronunciar los alegatos estaba prevista para el 10 de diciembre, pero fue aplazada por un “repentino cambio de abogado defensor” reprogramándose para el 17 del mismo mes.

De victima a guerrera.

Así se presenta Paloma, hoy, en estas horas de incertidumbre, porque para ella hasta que la sentencia no se pronuncia y se traduzca a una condena efectiva, no encontrará en la justicia de los hombres, la paz y la tranquilidad que necesita luego de tantos años de sufrimiento.

Hay detalles que pronuncia que duelen y mucho. Una familia comprensiblemente dividida. El hecho de habitar en lugares cercanos, concurrir a espacios que se transformaban en comunes (el acusado nunca estuvo detenido), son causales de momentos de angustia y alto estrés psicológico.

Pero ciertos detalles hicieron que Paloma se convierta en “guerrera” de su propia causa. Con el apoyo de su abogado defensor el Dr. Ricardo Agost, el CEPROFA (Centro de Protección Familiar) de La Falda, su familia y amigos, Paloma, creció y entendió que necesitaba fortalecerse, porque además de su calvario, existen muchas personas que transitan por situaciones similares y no tienen a quien recurrir.

Desde el mismo momento en que su caso se visibilizó en las redes sociales, poniendo su rostro y sus palabras, Paloma comenzó a recibir información proveniente de más de 200 personas que requieren de contención. A cada uno de ellos, les dice y les asegura, que hay muchas personas, instituciones y en la misma justicia dispuestos a escucharlos y contenerlos. Así se concreto uno de los movimientos colectivos en la región, #PalomaYoTeCreo #YoNoMiento #NoalAbusoInfantil

El próximo lunes, la Cámara en lo Criminal de Cruz del Eje, tendrá en sus manos la posibilidad de trasmitir un mensaje a toda la sociedad, a pesar del paso de los años, los delitos contra la integridad sexual, ocurridos en la infancia de una persona, podrán ser, con la debida prueba, juzgados y condenados, sin importar los años transcurridos, es una deuda con la sociedad, contra la impunidad y fundamentalmente en el hecho de no dejar indefensa a la víctima.

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