Elementos filtrados por fecha: Viernes, 15 Mayo 2020
  • Hoy fueron confirmados 327 nuevos casos de COVID-19.
  • Con estos registros, suman 7.805 positivos en el país.

Del total de esos casos, 987 (12%) son importados, 3.482 (44,6%) son contactos estrechos de casos confirmados, 2.372 (30,4%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica.
 

En el parte maturitno se informó sobre siete fallecimientos.

Desde el último reporte emitido, no se registraron nuevas muertes. Al momento la cantidad de personas fallecidas es 363.
 

Hasta el momento se mantienen activos 2534 casos.

Detalle por provincia

 

PROVINCIA 16/5/2020 Acumulados
BUENOS AIRES 97 2594
CABA 193 3022
CATAMARCA 0 0
CHACO 21 559
CHUBUT 0 3
CORDOBA 9 378
CORRIENTES 0 79
ENTRE RIOS 0 31
FORMOSA 0 0
JUJUY 0 5
LA PAMPA 0 5
LA RIOJA  0 60
MENDOZA 0 89
MISIONES 0 26
NEUQUEN 0 115
RIO NEGRO 6 321
SALTA 0 5
SAN JUAN 0 3
SAN LUIS 0 11
SANTA CRUZ 0 49
SANTA FE 1 245
SANTIAGO DEL ESTERO 0 16
TIERRA DEL FUEGO 0 148
TUCUMAN  0 42
Total General 327 7806
     
     
Datos    
Casos   7806
Fallecidos 7 363
Recuperados 37 2534
     

 

Publicado en Mujer & Salud
Viernes, 15 Mayo 2020 22:00

¿Qué significa vivir en libertad?

Por: Federico G. Rudolph, librepensador, escritor y periodista independiente.

Con la excusa de la pandemia de la Covid-19, varios gobiernos —incluyendo el de Argentina— han aprovechado el temor de la gente para instaurar medidas y leyes injustificadas que, claramente, avanzan en contra de las libertades de los individuos y que poco y nada tienen que ver con resolver cuestiones sanitarias o de índole socioeconómico.

El Manifiesto FIL(I) , emitido por la ONG presidida por el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, "advierte del avance del autoritarismo detrás de dichas medidas" que, de permitirse, facilitarían el triste comienzo de la destrucción de la democracia y de las repúblicas que tanto nos ha costado construir.

En medio de esta lucha por proteger y defender el derecho a la libertad individual frente al creciente atropello e intervencionismo de los gobiernos en cuestiones netamente privadas y amparadas bajo las constituciones nacionales, considero necesario reflexionar sobre el verdadero significado de la palabra libertad y advertir sobre los riesgos de ceder ante el poder de aquellos estados que no respetan al individuo.
 

Este planteo no es una discusión nueva, lleva siglos dándose tanto en los ámbitos académicos, como a diario entre la gente. Son cuestiones planteadas de manera permanente desde la filosofía, desde la psicología, desde la política, desde la economía, desde la sociología, desde la antropología y desde la religión.
 

Hoy, mayo de 2020, esta discusión se ha vuelto a plantear con inexorable fuerza, no dejándonos otra alternativa que tomar partido en ella, ya sea, como meros espectadores o lanzándonos a luchar en la arena a riesgo de recibir todo tipo de calumnias.

¿Cómo se pierde la libertad?

Particularmente y desde hace tiempo, personajes controvertidos de Argentina como Javier Milei, Diego Giacomini, Agustín Etchebarne, Roberto Cachanosky, López Murphy, José Luis Espert, Alberto Medina Méndez, Alberto Benegas Lynch (h), Carlos Alfredo Rodríguez, Miguel Boggiano, Manuel Adorni, Diego Barceló, Emmanuel Dannan o de otros países tales como Juan Ramón Rallo y Pedro Schwartz (España), Jordan Peterson (Canadá), Vanesa Kai-ser (Chile), Gloria Álvarez (Guatemala) e innumerables otros nos vienen señalando incansablemente lo peligroso y poco feliz que resulta vivir en un país con poca o nula libertad o allí donde la libertad es cada vez menor a consecuencia de la intervención del estado cuya excu-sa, exageradamente o no, es la llegada de algún terrible mal del cual promete salvarnos.
 

El planteo es muy simple: suponer que como nuestras vidas corren riesgo ante una catástrofe desmedida, entonces es necesario que el estado suprima libertades para cuidar a los individuos. Semejante planteo se desmorona ante la lógica por cuanto las condiciones de sus premisas no son absoluta ni necesariamente dependientes ni consecuentes una de la otra y en la medida en que distintos países han encontrado alternativas de solución más consecuentes y superiormente eficientes ante una misma catástrofe.
 

Particularmente, en el caso del coronavirus, países como Hong Kong, Taiwán, Singapur, Corea del Sur y Uruguay contrastan con las medidas aplicadas en nuestros país, por ejemplo, que no han visto caer demasiado sus economías a pesar de la crisis sanitaria. La inteligencia y la libertad individual, allí, no son negociables.
 

Sin embargo, cualquier ser humano puede comprobar por sí mismo que ceder a nuestro instinto de supervivencia sin detenernos a pensar demasiado es una reacción natural grabada a fuego en el ADN de nuestra especie; de esta reacción natural se aprovechan los gobernantes de izquierda para avanzar con una grosera instauración del socialismo que prometieron implantar cada uno de ellos en sus países, o sus antecesores, en el acuerdo celebrado en el Foro de São Paulodespués de la caída del Muro de Berlín— o en los realizados por el Grupo de Puebla, por la Internacional Socialista o por la Alianza Bolivariana, etc.
 

Cuando esto ocurre, cuando las ideas del socialismo comienzan a instaurarse en una república, surge el fanatismo de los ciudadanos que han acompañado estas medidas y el ataque a quienes piensan distinto y se oponen a ceder sus libertades individuales. Nuevamente, quienes se enganchan con estas posturas autoritarias vuelven a perder la razón ante la amenaza de perder sus vidas, acompañen o no la ideología de sus gobernantes.
 

No razonar en el debido tiempo es no comprender la profundidad del asunto ni entender la función que cumple el estado frente al individuo. Porque, sea cual fuere el camino que tomemos ante una crisis —es decir, perder o no libertades—, el resultado real de nuestra decisión se verá reflejado en el largo plazo. El alivio de hoy se convierte en el daño del futuro. Existe una teoría que habla respecto de estas decisiones tomadas a la ligera denominada «Falacia de la ventana rota», o de lo que se ve y lo que no se ve (II) , y que se aplica muy bien para este caso.
 

En las cifras, en las estadísticas y en los hechos ocurridos a través de la historia, más lejana y más reciente, se observa que los efectos de las crisis globales y aquellas de un mismo carácter o naturaleza, cuando llegan, atacan por igual a unos y otros, pero que se sobreponen más rápidamente de ellas y dejando menores secuelas, los países que son, indefectiblemente, más libres frente a los demás; es decir, aquellos que han abandonado las ideas del marxismo en virtud de los pensamientos de Adam Smith, Jean-Baptiste Say, Frederic Bastiat, Ludwig von Mises, Friedrich Hayek o Milton Friedman.
 

Por ello, las naciones que más han crecido en las últimas décadas y las que aumentan sus riquezas año a año lo han hecho porque, previamente, se han encargado de lograr mayores libertades, colectivas e individuales, no solo en el aspecto socioeconómico sino en todos los ámbitos de la vida del ser humano. Esto no es una expresión de deseo ni una opinión sin fundamento, sino una verdad que se verifica en los hechos, en la historia y en números reales y verificables por cualquier ser humano.
 

Son estas mismas naciones las que, frente a la pandemia de la Covid-19 causada por el virus SARS-CoV-2, empezaron a salir adelante no bien ingresó esta enfermedad a sus países. Por cuanto sus sistemas de salud se encuentran más preparados, su tecnología de detección es más avanzada y sus economías son más sostenibles, los efectos devastadores no han sido mayormente vistos allí. En estos países, mal que se niegue, la inteligencia del mercado ha respondido de manera rápida y eficiente frente a soluciones tardías y demagógicas.

En el principio fue la libertad

Ante semejantes atropellos, es deber de todos repasar las bases de estos tratados entre los hombres en los que se establecen las normas de vida básica que adoptará un pueblo de allí hacia el futuro.
 

Nada más comprender esto, repasemos lo que Juan Bautista Alberdi, gestor de la Constitución Nacional Argentina firmada en 1853, nos decía en su libro, Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina: «...nos hallamos como en 1810 en la necesidad de crear un gobierno general argentino, y una constitución que sirva DE REGLA DE CONDUCTA A ESE GOBIERNO. TODA LA GRAVEDAD DE LA SITUACIÓN RESIDE EN ESTA EXIGENCIA. Un cambio obrado en el personal del gobierno presenta menos inconvenientes cuando existe una Constitución que pueda regir la conducta del gobierno creado por la revolución (III)» .
 

Alberdi es considerado históricamente como uno de las primeras figuras libertarias de América del Sur, y es bajo este ideal de libertad que redacta junto a otros el texto de la Constitución de 1853; esto es, una constitución que proteja la total libertad y derechos de los individuos, estableciendo para ello los límites que sean necesarios para controlar y contener el poder del estado, así como sus posibles abusos frente a los individuos.
 

Por si cabe la menor duda, Alberdi, en el discurso que pronunciara en el acto de graduación de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires el 24 de mayo de 1880, titulado «La omnipotencia del Estado» el cual «analiza las raíces de la tiranía desde la noción greco-romana del Estado hasta el surgimiento del Estado moderno, poniendo de manifiesto la necesidad de un gobierno limitado como requisito previo e indispensable para el progreso de una nación».
 

De allí la necesidad de la separación de poderes, de allí nuestra obligación indeclinable de la defensa de los derechos y libertades establecidos en cada constitución y en los acuerdos internacionales en materia de derechos humanos de carácter constitucional y que no pueden ser doblegados, sustituidos ni convertidos en delitos penales por ley, decreto, norma o regulación alguna, sin mediar un consenso de las partes involucradas y afectadas.
 

Así, en lo que a Argentina se refiere y a la luz de los últimos decretos presidenciales de necesidad y urgencia hemos visto transformarse cada uno de aquellos derechos y libertades enunciados en el artículo 14 de nuestra Constitución Nacional en delitos penales: «Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender(IV)» .

Nada más, queda preguntarse si la validez constitucional de cada una de las medidas anunciadas por el Poder Ejecutivo Nacional pueden ser establecidas de igual forma, apelando a la exhortación de la responsabilidad individual de los ciudadanos de cuidarse y de cuidar al otro y sin limitar sus libertades, o si realmente resulta necesario recurrir a medidas totalitarias.
 

«Quedate en casa», ¿debería ser una orden o una recomendación?

Más de 6,6 millones entre detenidos y notificados por violar la cuarentena, Violenta detención de un comerciante que reclamaba para volver a abrir su negocio, El comerciante de Monforte detenido por abrir su ferretería vuelve a hacerlo, Coronavirus: 4 detenidos por violar la cuarentena tras una protesta de abogados en Tribunales I, Cuándo se puede visitar a familiares: en qué casos sí y en cuáles no.

 


I Fundación Internacional para la Libertad, Manifiesto FIL: Que la pandemia no sea un pretex-to para el autoritarismo, Madrid, abril de 2020.
II Bastiat F., Lo que se ve y lo que no se ve, Ensayo, 1850.
IIIAlberdi J. A., Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argen-tina, Pág. 55, Colección Pensamiento del Bicentenario, Biblioteca del Congreso de la Nación, 2017.
IVAlberdi, J. A., La omnipotencia del estado es la negación de la libertad individual, Biblioteca Colegio de Abogados de San Isidro.

Publicado en Regionales
  • En la provincia de Córdoba ya se han realizado 26.685 test de coronavirus por PCR (hisopados).
  • Hoy se efectuaron 842 estudios y se confirmaron 3 nuevos casos.
  • A la fecha, se registran 373 personas con diagnóstico confirmado de Covid-19.

El Ministerio de Salud de la Provincia informa que, desde el inicio de la pandemia hasta la fecha, se realizaron en la provincia de Córdoba, 26.685 testeos por PCR (hisopados). Esto resulta en una tasa de 71.16 test cada 10.000 habitantes. Hoy se efectuaron 842 estudios.

La ciudad de Córdoba continúa en la fase de transmisión comunitaria.

En base a los test realizados, el Laboratorio Central confirmó hoy, tres nuevos casos de coronavirus positivos. Los tres casos corresponden a personas que residen en la ciudad de Córdoba. Dos están vinculados al brote del Hospital Italiano y el tercero es un caso importado.

Hoy no se notificaron fallecimientos por COVID-19 en la provincia de Córdoba.

Desde el comienzo de la pandemia, en la provincia de Córdoba se ha notificado un total de 11.282 casos, de los cuales 373 son confirmados y 9.849 han sido descartados.

De las 373 personas con diagnóstico positivo para Covid-19, 184 (49%) se recuperaron (alta); 96 (26%) se encuentran en tratamiento ambulatorio con aislamiento domiciliario; 69 (18,50%) se encuentran en tratamiento hospitalario (internados) y 24 (6,50%) fallecieron.

De las 69 personas con tratamiento hospitalario, 48 (69,60%) se encuentran en piso sin oxígeno; 12 (17,40%) en piso con oxígeno; 1 (1%) en unidad de cuidados intensivos (UCI) y 8 (12%) en unidad de terapia intensiva (UTI) con asistencia respiratoria mecánica (ARM).

Actualización sobre el brote vinculado al Hospital Italiano
Hasta el momento, se ha confirmado infección por Covid-19 en 91 personas vinculadas al brote del Hospital Italiano, de las cuales:

33 corresponden a personal de salud (30 del Hospital Italiano y 3 de otras instituciones)
21 son personas que se encontraban internadas en la institución
6 son personas que fueron atendidas en forma ambulatoria en la institución
31 son contactos de los casos confirmados previamente


Según la distribución geográfica de las 91 personas con confirmación de Covid-19 vinculadas al brote del Hospital Italiano, 80 (88%) corresponden a Córdoba Capital, 4 (4,5%) a Icho Cruz, 4 (4,5%) a Villa Carlos Paz, 2 (2%) a Villa Parque Santa Ana y 1 (1%) a Monte Cristo. Cabe aclarar que, a efectos del análisis epidemiológico, a todas las personas que se encontraban internadas en el Hospital Italiano se les consignó como localidad Córdoba Capital, a pesar de que algunas pudieran tener domicilio legal en otro municipio de la Provincia.

En relación con la evolución clínica, de las 91 personas confirmadas hasta el momento, 63 (69%) se encuentran en tratamiento ambulatorio con aislamiento domiciliario, 22 (24%) están internadas y 6 fallecieron (7%).

En relación al traslado de las personas del Hospital Italiano al Polo Sanitario, en el día de hoy se trasladó a 11 personas al Hospital Rawson. En total 29 personas ya han sido trasladadas al Hospital San Roque y Hospital Rawson.

*En el informe de hoy se adjunta un archivo con un análisis epidemiológico de los casos confirmados de covid-19 en la provincia. Es importante aclarar que para este análisis, no se tuvieron en cuenta los 373 casos confirmados, sino que fueron estudiadas 367, ya que se excluyen seis personas que tiene domicilio en Córdoba cuya confirmación de laboratorio y asistencia se realiza en otras provincias donde residen actualmente.

(Mirá en el link más abajo el detalle por localidad)

Publicado en Mujer & Salud